La formación para la gestión de equipos de trabajo o la gestión de equipos de alto rendimiento, es un tema actual y que efectivamente da sus resultados, pero no hay que olvidar, y en algunas situaciones así debe hacerse, para gestionar hay que mandar.
Y mandar y bien, también hay que saber, porque tampoco es fácil. Todos queremos ser jefes para mandar y que no nos manden, pero ¿quien es el que no tiene jefe?
Cuando llegamos a jefes, nos damos cuenta que lo mejor es no ser jefe, excepto por el sueldo, ya que lo más cómodo es que te digan que tienes que hacer y como.
Pero vamos al grano, como gestionar mandando, lo que significa que debemos dar instrucciones y ordenes y asegurarnos que se cumplirán en el momento adecuado, normalmente de inmediato.
Para ello, las órdenes deben cumplir cuatro requisitos:
1.- No exigir tonterías ni dar instrucciones viciadas.
2.- Un cierto carácter al dar la orden para que no duelan prendas en decir lo que se quiere y que hay que hacer.
3.- Las órdenes e instrucciones deben cumplirse sin medias tintas.
4.- Mandar funciona bien en las urgencias y en las crisis, cuando no hay tiempo para debates ni asambleas.
Como decía Unamuno: “Las juntas, las comisiones, los comités y las asambleas son como las putas, que joden mucho, conciben poco y no paren nada”
Una cuestión y de las más importantes, es comunicar lo que hay que hacer de forma que no haya malos entendidos, para lo cual es comprobar con la retroalimentación de lo que ha entendido la persona a la que hemos encargado el trabajo.
Los empleados deben conocer cuales serán las consecuencias que les puede acarrear el no cumplimiento de las ordenes.
Si se es un poco blandengue, y se prefiere contentar a todos para evitar conflictos a riesgo de no alcanzar los objetivos, mal vamos.
Alguien dijo: “No conozco el secreto del éxito, pero el secreto del fracaso es querer contentar a todo el mundo”.
Todo esto puede parecer o no una forma muy eficiente de hacer las cosas, pero no parece la mejor solución para empleados de alta capacidad, que son muy competentes y de fidelidad probada.
Para este tipo de empleados, deberemos utilizar la teoría de dirección de Equipos de Alto Rendimiento (EAR), la cual iremos viendo en artículos siguientes.
Para no cansaros, lo dejamos aquí de momento.

2 comentarios:
Me parece una buena idea. Espero que haya buena información y que sea util.
Un colega.
Me ha gustado la idea, espero que este blog se anime un poco, y podamos contar con ideas prácticas. Gracias
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